Tal vez fuera mejor no escupirle a la cara. Tal vez fuera mejor no dejar plasmado en sus ojos, y en sus labios, y en su nariz, y en sus mejillas..., todas esas flemas que están deseando salir de entre tu lengua.
Pero ya no hay vuelta atrás.
Y lo vas a hacer.
Pensar en un "tal vez" ya perdió su sentido. Dudar de tus impulsos ha quedado obsoleto. Renegar tu instinto ya es impensable.
Tu problema siempre fue el reprimirte. El dejarte esclavizar. Y el soportar el látigo que azotaba con fuerza a tu corazón.
Y así, poco a poco, te convertiste en alguien débil y miedoso. Avergonzado de sí mismo. De sus pensamientos, de sus sentimientos, de sus acciones...
Y así, poco a poco, agachaste la cabeza hasta llegar a hundirla en el asfalto.
Joder. Y qué más dá ya todo eso.
Recordar no sirve de nada. No merece la pena.
Retroceder al pasado es absurdo.
El botón de rebobinar ya no existe.
Todo eso ya no importa.
Aquí y ahora. Aquí. Ahora.
Esta es tu vida. Este eres tú.
Aquí. Y. Ahora.
Nunca fuiste otro. Nunca de otra manera.
El pasado ha dejado de existir. Y mañana se ha ahogado en el mar de la incertidumbre obsesiva.
Tú eres este.
Aquí.
Ahora.
Y por supuesto que lo haces. No lo has dudado ni un sólo momento.
Era imparable.
Y esa mucosidad salivosa se resbala por todo el rostro de tu maldito enemigo.
El miedo.
Aquí y ahora.
miércoles, 30 de julio de 2008
jueves, 3 de julio de 2008
"¿Lees esto porque crees que eres un inconformista? Sé sincero: te crees un rebelde, un antisistema que odia este mundo. Mañana llegarás a tu trabajo, tu instituto o el sitio donde sea que estas atado, y pensarás con superioridad que tu jefe, tu compañero de mesa, o tus padres no son más que esclavos que viven ahogados en el asqueroso barro de la banalidad.
(...)
No existes para vivir. Sólo existes para cumplir esa función, esa responsabilidad que nadie te ha asignado y que, sin embargo, tienes ya encima de tus hombros. No, no quieras esa responsabilidad. Piensa. No evolucionas por llevar ropa. No dejas de oler mal por conducir un coche caro. No dejas de ser una mierda por tener un cuerpo perfecto. Acepta que eres el residuo más tóxico de la ambición del hombre y piensa. Piensa. Piensa. Cómo destruir para crear. Cómo infectar al mundo con la marginalidad que él mismo crea. No reivindiques tu sitio en esta sociedad y destrúyela, a ella y a ti mismo.
(...)
Piensa. Escoge. Lucha. Quema. Explota. Odia. Sangra. Siente. Destruye. Vive."
(Aviso de Tyler Durden)
(...)
No existes para vivir. Sólo existes para cumplir esa función, esa responsabilidad que nadie te ha asignado y que, sin embargo, tienes ya encima de tus hombros. No, no quieras esa responsabilidad. Piensa. No evolucionas por llevar ropa. No dejas de oler mal por conducir un coche caro. No dejas de ser una mierda por tener un cuerpo perfecto. Acepta que eres el residuo más tóxico de la ambición del hombre y piensa. Piensa. Piensa. Cómo destruir para crear. Cómo infectar al mundo con la marginalidad que él mismo crea. No reivindiques tu sitio en esta sociedad y destrúyela, a ella y a ti mismo.
(...)
Piensa. Escoge. Lucha. Quema. Explota. Odia. Sangra. Siente. Destruye. Vive."
(Aviso de Tyler Durden)
miércoles, 25 de junio de 2008
Soy terrorista. Sí, en efecto, me autodeclaro terrorista en potencia.
No lo duden. Dentro de mí se hallan ideas, ganas y una rabia muy peligrosa, incendiaria y explosiva, y no, no lo duden, voy a expulsar todo eso que tengo dentro, lo voy a expandir difundir, a impulsar y extender.
Tal vez ustedes ya veían en mí a un terrorista. A un enemigo de la democracia, del sistema, de lo actual, de esta realidad, de los valores y normas morales actuales... Seguramente, y hoy yo se lo quiero confirmar para que ya no les quede duda alguna. Soy un puto terrorista.
Quiero hacer estallar todo. Quiero que el terror corra y recorra las calles de esta ciudad maldita, de todas las ciudades de hormigón y muerte. Quiero que el terror se pasee furioso por las aceras de este Sistema justo, legal, inmejorable y democrático.
Soy un terrorista. Un terrorista deseoso de que la onda expansiva alcance hasta el último punto de este rascacielo genocida y psicópata.
Quiero escuchar los rugidos y gemidos de una masa alocada, desesperada y salvaje, intentando escapar del Juicio Final.
Quiero romper con el Orden actual. Romper con la vida cotidiana del rebaño, destrozar su curso natural.
Soy un peligroso terrorista. Sí. Porque quiero resucitar la vida. Porque quiero acabar con todo aquello que provoca y promueve la muerte y la esclavitud. Porque quiero derruir las ciudades, el circo, el teatro en el cual nos consumimos y nos ahogamos.
Soy un terrorista.
Sí.
Quiero ver a Caos recorriendo las calles, las tiendas, los edificios, las escuelas, las carreteras...
Quiero ver a Caos ocupándolo todo.
No lo duden. Dentro de mí se hallan ideas, ganas y una rabia muy peligrosa, incendiaria y explosiva, y no, no lo duden, voy a expulsar todo eso que tengo dentro, lo voy a expandir difundir, a impulsar y extender.
Tal vez ustedes ya veían en mí a un terrorista. A un enemigo de la democracia, del sistema, de lo actual, de esta realidad, de los valores y normas morales actuales... Seguramente, y hoy yo se lo quiero confirmar para que ya no les quede duda alguna. Soy un puto terrorista.
Quiero hacer estallar todo. Quiero que el terror corra y recorra las calles de esta ciudad maldita, de todas las ciudades de hormigón y muerte. Quiero que el terror se pasee furioso por las aceras de este Sistema justo, legal, inmejorable y democrático.
Soy un terrorista. Un terrorista deseoso de que la onda expansiva alcance hasta el último punto de este rascacielo genocida y psicópata.
Quiero escuchar los rugidos y gemidos de una masa alocada, desesperada y salvaje, intentando escapar del Juicio Final.
Quiero romper con el Orden actual. Romper con la vida cotidiana del rebaño, destrozar su curso natural.
Soy un peligroso terrorista. Sí. Porque quiero resucitar la vida. Porque quiero acabar con todo aquello que provoca y promueve la muerte y la esclavitud. Porque quiero derruir las ciudades, el circo, el teatro en el cual nos consumimos y nos ahogamos.
Soy un terrorista.
Sí.
Quiero ver a Caos recorriendo las calles, las tiendas, los edificios, las escuelas, las carreteras...
Quiero ver a Caos ocupándolo todo.
viernes, 2 de mayo de 2008
Mi vida se consume... Se consume...
Y yo mientras me ahogo,
y yo, mientras, sigo escuchando el tic-tac infernal que me recuerda que todavía no he logrado resucitar.
Y todavía no he prendido la mecha.
Excusas.
Excusas.
Todavía no he logrado encontrar la manera de encender este mechero tan extraño.
Mi vida se consume.
Y sigo escuchando el sonido de las teclas del ordenador que son golpeadas por las yemas de mis dedos. Sigo viéndome aquí sentado, frente a la pantalla. Sigo mirando a mi alrededor y veo lo mismo que vi ayer. Y lo mismo que veré mañana.
Tic-tac
tic-tac
tic-tac
tic-tac
...
Y yo mientras me ahogo,
y yo, mientras, sigo escuchando el tic-tac infernal que me recuerda que todavía no he logrado resucitar.
Y todavía no he prendido la mecha.
Excusas.
Excusas.
Todavía no he logrado encontrar la manera de encender este mechero tan extraño.
Mi vida se consume.
Y sigo escuchando el sonido de las teclas del ordenador que son golpeadas por las yemas de mis dedos. Sigo viéndome aquí sentado, frente a la pantalla. Sigo mirando a mi alrededor y veo lo mismo que vi ayer. Y lo mismo que veré mañana.
Tic-tac
tic-tac
tic-tac
tic-tac
...
miércoles, 23 de abril de 2008
-Simplemente, esto no es vida. No acepto.
-Es lo que hay, y tú no vas a solucionar nada.
-Muy bien. Piensa lo que quieras.
-Todo eso que dices no me va a dar de comer.
-Si sólo te importa comer, el trullo es un buen sitio: techo, cama, agua, comida, haces ejercicio, tienes compañía y seguro que me dejo algo.
-¡Qué coño dices!
-Que vivir no es sólo comer, dormir y cagar, y menos en estas condiciones.
domingo, 30 de marzo de 2008
Ya no hay vuelta atrás.
Ya no valen las palabras.
Las ideologías murieron.
Y ahora, ya no hay más que hablar.
No valen las lamentaciones. Ni las lágrimas. Ni las penas.
Todo lo contrario.
Esta Sistema está soltando sus últimos estertores.
La Civilización está agonizando.
Se acerca la hora.
El momento más feliz de nuestras vidas.
La Realidad, inevitablemente, se está tambaleando.
A todo esto le falta un empujoncito. Y aunque no se lo diéramos, caería.
Pero se lo queremos dar. Por supuesto que sí. Porque odiamos la Civilización. Porque odiamos este genocida Sistema. Porque queremos terminar cuanto antes con esto. Porque queremos acabar con la dominación lo más pronto posible. Porque amamos la anarquía, el caos. Porque amamos la vida.
Porque queremos vivir.
Queremos destruir, al completo, la Civilización y el Sistema, que tanto tiempo llevan destruyendo la Naturaleza, que tanto tiempo nos llevan destruyendo a nosotrxs mismxs.
Queremos golpear donde duele, hasta matar del todo al Sistema.
Queremos ver su cadaver. Y sonreír. Y abrazarnos. Y ver, por fin, ante nosotrxs la liberación de la Naturaleza y la liberación humana.
Cuando el Sistema muera, cuando lo matemos: bailaremos alrededor de su cuerpo inerte. El fuego iluminará la escena. Desnudos, nos cojeremos de las manos, del brazo, y haremos un corro a su alrededor, y empezaremos a cantar y a chillar, a bailar y a gritar.
El día más feliz de nuestras vidas.
Haremos el amor a su alrededor. Nos masturbaremos. Eyacularemos sobre nuestros cuerpos vivos, y sobre el cadaver de la Civilización.
Y luego, terminada la gran fiesta, incineraremos el cadaver, lo haremos arder. Desaparecerá. Y soplaremos con fuerza, todxs juntxs, al montón de cenizas, para que vuelen, para que se pierdan en la inmensidad.
Y abandonaremos las ciudades. Abandonaremos esos aparatos y esas construcciones de muerte.
Y desde algún lugar perdido del mundo, donde el aire esté limpio, donde La Naturaleza no haya sido destruida y/o contaminada por el viejo y ya muerto Sistema. Desde alguna montaña, desde el punto más alto, todxs cogidos de la mano, como cuando danzamos junto al cadaver de La Civilización, miraremos al fondo, al infinito, y tal vez logremos ver un recoldo de alguna perdida y abandonada ciudad, tal vez veamos a lo lejos, algún edificio que será el paradigma del pasado más horroroso que el ser humano y La Tierra sufrió durante miles de años. Tal vez alguna ciudad a lo lejos. Tal vez alguna fábrica en pie. Tal vez algunas viviendas medio derruidas. Tal vez algunos huesos humanos.
El recoldo del pasado más horroroso que el ser humano y La Tierra sufrió durante miles de años.
El rocoldo de la Civilización.
Y un pequeña sonrisa se dibujará en nuestros rostros. Y una lágrima de alegría rodará por nuestras mejillas. Lo contemplaremos con una mirada que ahora mismo no sé describir, pero con una mirada jamás vista, la mirada más maravillosa e enigmática que alguien pueda pensar.
Y... Y, sonrientes, nos daremos la vuelta, le daremos la espalda a eso.
Y nos hundiremos en la profundidad de algún frondoso y reluciente bosque.
Felices.
Por fin.
Salvajes y libres.
Ya no valen las palabras.
Las ideologías murieron.
Y ahora, ya no hay más que hablar.
No valen las lamentaciones. Ni las lágrimas. Ni las penas.
Todo lo contrario.
Esta Sistema está soltando sus últimos estertores.
La Civilización está agonizando.
Se acerca la hora.
El momento más feliz de nuestras vidas.
La Realidad, inevitablemente, se está tambaleando.
A todo esto le falta un empujoncito. Y aunque no se lo diéramos, caería.
Pero se lo queremos dar. Por supuesto que sí. Porque odiamos la Civilización. Porque odiamos este genocida Sistema. Porque queremos terminar cuanto antes con esto. Porque queremos acabar con la dominación lo más pronto posible. Porque amamos la anarquía, el caos. Porque amamos la vida.
Porque queremos vivir.
Queremos destruir, al completo, la Civilización y el Sistema, que tanto tiempo llevan destruyendo la Naturaleza, que tanto tiempo nos llevan destruyendo a nosotrxs mismxs.
Queremos golpear donde duele, hasta matar del todo al Sistema.
Queremos ver su cadaver. Y sonreír. Y abrazarnos. Y ver, por fin, ante nosotrxs la liberación de la Naturaleza y la liberación humana.
Cuando el Sistema muera, cuando lo matemos: bailaremos alrededor de su cuerpo inerte. El fuego iluminará la escena. Desnudos, nos cojeremos de las manos, del brazo, y haremos un corro a su alrededor, y empezaremos a cantar y a chillar, a bailar y a gritar.
El día más feliz de nuestras vidas.
Haremos el amor a su alrededor. Nos masturbaremos. Eyacularemos sobre nuestros cuerpos vivos, y sobre el cadaver de la Civilización.
Y luego, terminada la gran fiesta, incineraremos el cadaver, lo haremos arder. Desaparecerá. Y soplaremos con fuerza, todxs juntxs, al montón de cenizas, para que vuelen, para que se pierdan en la inmensidad.
Y abandonaremos las ciudades. Abandonaremos esos aparatos y esas construcciones de muerte.
Y desde algún lugar perdido del mundo, donde el aire esté limpio, donde La Naturaleza no haya sido destruida y/o contaminada por el viejo y ya muerto Sistema. Desde alguna montaña, desde el punto más alto, todxs cogidos de la mano, como cuando danzamos junto al cadaver de La Civilización, miraremos al fondo, al infinito, y tal vez logremos ver un recoldo de alguna perdida y abandonada ciudad, tal vez veamos a lo lejos, algún edificio que será el paradigma del pasado más horroroso que el ser humano y La Tierra sufrió durante miles de años. Tal vez alguna ciudad a lo lejos. Tal vez alguna fábrica en pie. Tal vez algunas viviendas medio derruidas. Tal vez algunos huesos humanos.
El recoldo del pasado más horroroso que el ser humano y La Tierra sufrió durante miles de años.
El rocoldo de la Civilización.
Y un pequeña sonrisa se dibujará en nuestros rostros. Y una lágrima de alegría rodará por nuestras mejillas. Lo contemplaremos con una mirada que ahora mismo no sé describir, pero con una mirada jamás vista, la mirada más maravillosa e enigmática que alguien pueda pensar.
Y... Y, sonrientes, nos daremos la vuelta, le daremos la espalda a eso.
Y nos hundiremos en la profundidad de algún frondoso y reluciente bosque.
Felices.
Por fin.
Salvajes y libres.
domingo, 9 de marzo de 2008
El movimiento de las nubes
Dormir es ingerir pastillas,
reír se hace de puntillas.
Para hablar hay que levantar la mano
¡ay! quién fuera gusano.
El agua me sabe raro,
llueve a cántaros, hace daño;
contacto hago desde el PC
y follar solo en el WC.
A casa no se va andando,
tengo que esperar a que me digan cuándo.
Si me gusta el chico de al lado
será por desviado.
No ha llegado la hora de orinar
y mato el tiempo que me matará.
Morir en mi cuarto
y ver las nubes pasar.
reír se hace de puntillas.
Para hablar hay que levantar la mano
¡ay! quién fuera gusano.
El agua me sabe raro,
llueve a cántaros, hace daño;
contacto hago desde el PC
y follar solo en el WC.
A casa no se va andando,
tengo que esperar a que me digan cuándo.
Si me gusta el chico de al lado
será por desviado.
No ha llegado la hora de orinar
y mato el tiempo que me matará.
Morir en mi cuarto
y ver las nubes pasar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)