jueves, 3 de julio de 2008

"¿Lees esto porque crees que eres un inconformista? Sé sincero: te crees un rebelde, un antisistema que odia este mundo. Mañana llegarás a tu trabajo, tu instituto o el sitio donde sea que estas atado, y pensarás con superioridad que tu jefe, tu compañero de mesa, o tus padres no son más que esclavos que viven ahogados en el asqueroso barro de la banalidad.

(...)

No existes para vivir. Sólo existes para cumplir esa función, esa responsabilidad que nadie te ha asignado y que, sin embargo, tienes ya encima de tus hombros. No, no quieras esa responsabilidad. Piensa. No evolucionas por llevar ropa. No dejas de oler mal por conducir un coche caro. No dejas de ser una mierda por tener un cuerpo perfecto. Acepta que eres el residuo más tóxico de la ambición del hombre y piensa. Piensa. Piensa. Cómo destruir para crear. Cómo infectar al mundo con la marginalidad que él mismo crea. No reivindiques tu sitio en esta sociedad y destrúyela, a ella y a ti mismo.

(...)

Piensa. Escoge. Lucha. Quema. Explota. Odia. Sangra. Siente. Destruye. Vive."


(Aviso de Tyler Durden)

2 comentarios:

Ella Elle L'a dijo...

Suena interesante todo eso que cuentas. Dime, hay algo de creación propia?

Josemi dijo...

Claro que es original (pienso yo), quizás Tyler haya influido en el estilo cruel y despiadado que da la vida, alguna cita suya y una recomposición de sus discursos, pero supongo que es original.

Es un texto juvenil, está en la edad del pavo, son textos caóticos, directos y con un lenguaje rudo y gamberro. Además en general escribe bién, dentro de su peculiar estilo. Quizás quería decir "Tonto el que lo lea", pero utiliza circunloquios. No sé, es sólo una opinión. Cada uno que lo lea tendrá la suya.

Para eso están los blogs, para jugar con las palabras, y también quizás esperar los comentarios de los lectores. Ya no pone poesías, pero no parece tan quemada como al principio del blog. Cuando un juego grosero no es consentido, se puede considerar un abuso de poder. Todos sufrimos abusos de poder, por muchos lados y en diversos grados.

Para Foucault, el poder viene de arriba, pero también de abajo, se entrecruza en todo el cuerpo social creando tensiones.