viernes, 2 de mayo de 2008
Y yo mientras me ahogo,
y yo, mientras, sigo escuchando el tic-tac infernal que me recuerda que todavía no he logrado resucitar.
Y todavía no he prendido la mecha.
Excusas.
Excusas.
Todavía no he logrado encontrar la manera de encender este mechero tan extraño.
Mi vida se consume.
Y sigo escuchando el sonido de las teclas del ordenador que son golpeadas por las yemas de mis dedos. Sigo viéndome aquí sentado, frente a la pantalla. Sigo mirando a mi alrededor y veo lo mismo que vi ayer. Y lo mismo que veré mañana.
Tic-tac
tic-tac
tic-tac
tic-tac
...
miércoles, 23 de abril de 2008
-Simplemente, esto no es vida. No acepto.
-Es lo que hay, y tú no vas a solucionar nada.
-Muy bien. Piensa lo que quieras.
-Todo eso que dices no me va a dar de comer.
-Si sólo te importa comer, el trullo es un buen sitio: techo, cama, agua, comida, haces ejercicio, tienes compañía y seguro que me dejo algo.
-¡Qué coño dices!
-Que vivir no es sólo comer, dormir y cagar, y menos en estas condiciones.
domingo, 30 de marzo de 2008
Ya no valen las palabras.
Las ideologías murieron.
Y ahora, ya no hay más que hablar.
No valen las lamentaciones. Ni las lágrimas. Ni las penas.
Todo lo contrario.
Esta Sistema está soltando sus últimos estertores.
La Civilización está agonizando.
Se acerca la hora.
El momento más feliz de nuestras vidas.
La Realidad, inevitablemente, se está tambaleando.
A todo esto le falta un empujoncito. Y aunque no se lo diéramos, caería.
Pero se lo queremos dar. Por supuesto que sí. Porque odiamos la Civilización. Porque odiamos este genocida Sistema. Porque queremos terminar cuanto antes con esto. Porque queremos acabar con la dominación lo más pronto posible. Porque amamos la anarquía, el caos. Porque amamos la vida.
Porque queremos vivir.
Queremos destruir, al completo, la Civilización y el Sistema, que tanto tiempo llevan destruyendo la Naturaleza, que tanto tiempo nos llevan destruyendo a nosotrxs mismxs.
Queremos golpear donde duele, hasta matar del todo al Sistema.
Queremos ver su cadaver. Y sonreír. Y abrazarnos. Y ver, por fin, ante nosotrxs la liberación de la Naturaleza y la liberación humana.
Cuando el Sistema muera, cuando lo matemos: bailaremos alrededor de su cuerpo inerte. El fuego iluminará la escena. Desnudos, nos cojeremos de las manos, del brazo, y haremos un corro a su alrededor, y empezaremos a cantar y a chillar, a bailar y a gritar.
El día más feliz de nuestras vidas.
Haremos el amor a su alrededor. Nos masturbaremos. Eyacularemos sobre nuestros cuerpos vivos, y sobre el cadaver de la Civilización.
Y luego, terminada la gran fiesta, incineraremos el cadaver, lo haremos arder. Desaparecerá. Y soplaremos con fuerza, todxs juntxs, al montón de cenizas, para que vuelen, para que se pierdan en la inmensidad.
Y abandonaremos las ciudades. Abandonaremos esos aparatos y esas construcciones de muerte.
Y desde algún lugar perdido del mundo, donde el aire esté limpio, donde La Naturaleza no haya sido destruida y/o contaminada por el viejo y ya muerto Sistema. Desde alguna montaña, desde el punto más alto, todxs cogidos de la mano, como cuando danzamos junto al cadaver de La Civilización, miraremos al fondo, al infinito, y tal vez logremos ver un recoldo de alguna perdida y abandonada ciudad, tal vez veamos a lo lejos, algún edificio que será el paradigma del pasado más horroroso que el ser humano y La Tierra sufrió durante miles de años. Tal vez alguna ciudad a lo lejos. Tal vez alguna fábrica en pie. Tal vez algunas viviendas medio derruidas. Tal vez algunos huesos humanos.
El recoldo del pasado más horroroso que el ser humano y La Tierra sufrió durante miles de años.
El rocoldo de la Civilización.
Y un pequeña sonrisa se dibujará en nuestros rostros. Y una lágrima de alegría rodará por nuestras mejillas. Lo contemplaremos con una mirada que ahora mismo no sé describir, pero con una mirada jamás vista, la mirada más maravillosa e enigmática que alguien pueda pensar.
Y... Y, sonrientes, nos daremos la vuelta, le daremos la espalda a eso.
Y nos hundiremos en la profundidad de algún frondoso y reluciente bosque.
Felices.
Por fin.
Salvajes y libres.
domingo, 9 de marzo de 2008
El movimiento de las nubes
reír se hace de puntillas.
Para hablar hay que levantar la mano
¡ay! quién fuera gusano.
El agua me sabe raro,
llueve a cántaros, hace daño;
contacto hago desde el PC
y follar solo en el WC.
A casa no se va andando,
tengo que esperar a que me digan cuándo.
Si me gusta el chico de al lado
será por desviado.
No ha llegado la hora de orinar
y mato el tiempo que me matará.
Morir en mi cuarto
y ver las nubes pasar.
domingo, 10 de febrero de 2008
(La Tensión anarquista - Alfredo María Bonanno )
martes, 5 de febrero de 2008
Veo mi alrededor y...
escupo.
Escupo con el mayor asco posible. Un escupitajo envuelto en mocos.
Escupo.
Odio toda esta mierda que me rodea.
Odio los coches,
las carreteras,
el asfalto,
las farolas,
los autobuses,
los grandes edificios,
las alcantarillas,
las estatuas,
odio las tiendas,
los colegios,
la gente con bolsas de la compra,
las obras,
los semáforos,
las cabinas telefónicas,
las vallas publicitarias,
las señalizaciones de tráfico,
los árboles rodeados de camiones y automóviles y humo y cemento.
odio los contenedores,
los puentes,
los hospitales,
las fábricas,
las oficinas,
los museos,
las comisarías,
odio los pequeños edificios también.
Odio las ciudades,
y los campos destrozados.
Escupo.
Mi vista no alcanza a ver más que mierda. No veo más que la destrucción del planeta en estado puro. Nuestra destrucción en el grado máximo.
Escupo.
Escupo.
Escupo.
Y me pregunto:
¿Dónde está el aire limpio?
¿Dónde están las montañas rocosas? ¿Y los prados verdes?
¿Dónde están las llanuras infinitas?
¿Dónde los árboles?
¿Y los arbustos?
¿Y las flores?
¿Y los animales correteando, o peleándose, o jugando, o durmiendo, saltando o caminando?
¿Dónde los arroyos que manen agua impoluta?
¿A caso queda algo que no esté contaminado, destrozado, arruinado, plastificado, deformado, comerciado, apropiado, extinguido..?
¿A caso le queda a la Civilización algo más que destruir?
Camino. Y miro. Y observo.
Y lo único que veo es mierda. Basura.
Y escupo.
Y la rabia me corroe.
Y siento cada vez más ganas de derruir este mundo civilizado.
Escupo,
y me pregunto:
¿Dónde está la libertad?
¿Y la armonía?
¿Y el caos?
Escupo,
y me pregunto con ansia:
¡¿Dónde está la naturaleza?!
¡¿Y la vida?!
lunes, 4 de febrero de 2008
Podría haberse levantado a por papel. Podría haberse levantado recién masturbado, con los calzones salpicados de semen y el culo lleno de mierda. Entró al baño con una mano agitando sin conocimiento de que el papel se había agotado. Sentóse en el pulcro retrete y aprovechó para defecar. Su cuerpo pasó del placer a la angustia en menos de lo que se dice obsesivo-compulsivo. Imaginó que debía de haber repuesto en el armario empotrado del pasillo. Podría haberse levantado a por papel. Pero prefirió no hacerlo. Volvió a su habitación. Y siguió lleno de mierda.
Mierda que al secarse es más difícil de limpiar.