domingo, 27 de enero de 2008

No tengas miedo a hacerlo.
Vamos.

Echa la vista a atrás y mira. Obverva. Recuerda. Contempla...
...
llora.

Sí. Esa es tu vida. Mírala bien. No la apartes de ti como siempre. Afronta las cosas de un puta vez, por que si no es hoy será mañana, da igual; al final lo tendrás que hacer. Al final tendrás que hacerle frente a tu vida. Y qué mejor que ahora.

Abre bien los ojos. Y date cuenta de que sí, de que sí que es verdad. Eso que estás viendo es la pura y jodida realidad. Tu vida. Todos tus años de "vida".
Ahí la tienes.
Sí. No es ninguna pesadilla, ni ningún mal sueño. No es que la cena te haya sentado mal. Ni es producto del mal colchón que tienes. No. No es nada de eso.
Simplemente esa ha sido tu vida. Tu puñetera vida de mierda. Vacía, falsa, acartonada, rutinaria, acomodada... Has sido el producto de tu familia de mierda, de tu colegio de mierda, de tus amigos de mierda, de tu novia/o de mierda,... de todo tu entorno de mierda. Has sido el producto de unos falsos sueños, prefabricados y enlatados, que adquiriste en época de rebajas. Tus esperanzas, tus retos y tus metas, tus aspiraciones, tus fantasías, tus deseos... todo eso te ha ido matando y consumiendo díiaaa tras díiaaa. Te ha ido conviertiendo en un mero ser acomplejado y miedoso. En un tonto feliz. Bueno, si es que a eso se le puede llamar felicidad...

A llegado el día decisivo, pero el día que tú nunca querías que llegase. Aunque sabías que un día pasaría esto.

Supongo que duele. Que duele ver tu pasado, y descubrir que solo has sido un mierda, un esclavo, un producto... Algo inservible, inútil... un puto arrastrado.
Siempre cumpliendo órdenes, siempre haciendo cosas que tú creías firmente que te gustaban y que las necesitabas, pero que en realidad odiabas. Siempre ocultando lo que de verdad sentías. Dedicando tu vida a consumir y producir. Consumir. Producir. Producir. Consumir...
Consumiendo tu vida.
Tus deseos y esperanzas han estado siempre basados en lo que te mostraban en el escaparate. Y tú te creías feliz, y cómodo. Creías que esa era la mejor vida que uno podía tener. Y tu te creías que eso era la felicidad. Consumir. Producir. El tiempo libre que te quedaba lo dedicabas a consumir, a comprar, a adquirir, a gastar... llámalo como te dé la gana. Y luego, usabas esos productos, usas todo eso que comprabas, todo eso que necesitabas que fuese tuyo, lo utilizabas, por supuesto que sí, y te sentías una de las personas más felices del mundo. Y sonreías. Y luego... y luego volvías al trabajo. Oh! sí... tu trabajo.
Producir. Consumir.
Consumir. Producir.
Y... sonreir.


Joder. Ahí la tienes. Tu existencia. Tu vida.
Consumida.
Mírala. Contémplala. Obsérvala. Recuérdala.
Llora.


Mírate.
Ese es tu rostro.
Contempla tu vida frente al espejo.
Esa ha sido tu vida.
Y no. No me preguntes que qué puedes hacer ahora. Ese no es asunto mio. Puede que todavías estés a tiempo de resucitar... o puede que no. Yo que sé.


Ahí está. Tu puta vida de mierda. Tus putos recuerdos, y tus putas vivencias falsas y estúpidas.
Este momento tenía que llegar. Y lo sabes. Y al final te tendrías que enfrentar a ello.


Ahí la tienes. Tu vida vacía y plastificada.
¿Y ahora qué?
No sé...

Llora.

1 comentario:

Pequeño Shopenhauer dijo...

Joder, excelente entrada.

Más honesta,imposible.

Un saludo camarada.