domingo, 27 de enero de 2008

A modo de presentación

Aquí estamos.
Y antes de seguir, te queremos avisar de que no deberías estar aquí. Venga, vete. Lárgate. Corre. Siéntate en el sofá y ponte a ver la televisión. O ve al carrefur a comprar los últimos productos salidos al mercado. O ve al cine a ver la última película de Jólibud. Visita a ese familiar en estado terminal. Ríete de algún subnormal. Pídele a Dios que te toque la lotería. Haz lo que te dé la gana, pero huye. Porque si te quedas aquí, si sigues leyendo, si contemplas esto... estás perdido. No somos parte de tu droga diaria. No nos creemos tus mentiras. Hacemos cosas malas. Has debido llegar aquí por accidente y puede que eso no les guste mucho a tus papás. Puede que te lleves una buena riña. No colgamos contenido pornográfico convencional. No queremos que esto te anime.

Aquí estamos.
Si aún quieres continuar, te queremos avisar: no esperes nada bueno de nosotros. No esperes de nosotros cariño, y amabilidad, y buenrollito, y caridad, y... Porque si esperas eso te has confundido de sitio.

Aquí estamos.
Preparados para lanzar todos los dardos envenenados que podamos. Listos para disparar sin piedad alguna al Sistema y a todos sus sirvientes, y a todos sus esclavos, y a todos los que lo aceptan y veneran. Ya ves, tenemos mucho tiempo libre.

Aquí estamos.
Sin miedo alguno. En pie de guerra para cuestionar la vigencia del primer axioma de la realidad. Para animarte a ver el hoyo y tirarte de cabeza.

Aquí estamos.
Listos para bailar. Reír. Gruñir. Escupir. Masturbarnos. Mear. Apalear. Sangrar. Degollar. Gritar. Gemir.

Aquí estamos.
Llevando el caos de aquí para allá. Sembrando su semilla.
Progando a Caos, por que Caos nunca murió.

Aquí estamos.
La mierda que quedó sin barrer, omnipresente. La mucosidad que tragaste cuando el pañuelo se te quedó inservible.

Aquí estamos.
Aquellos de los cuales tus padres te intentarían alejar. Aquellos de los cuales tus padres te hablarían fatal.
Nosotros somos lo que nadie quiero oír. Ni ver.

Aquí estamos.
Ninfómanas, adictos al pegamento, mamporreros, violadores de mascotas en serie, éste puede ser vuestro lugar.

Aquí estamos.
Somos más un retrete en el que vomitar que un arma de concienciación. Somos más un sumidero en una gran ciudad que un grito para hacerte reaccionar. Somos más un desahogo de la frustración que un empeño en que dejes de ver el televisor. Somos más gente aburrida que románticos del siglo XIX.
Anda, vete a sacar al perro.

Aquí estamos.
Intentando que nuestra existencia, sea más que una muerte en vida; más que algo mecanizado y plastificado, listo para servir.


Aquí estamos.
Y ya te lo hemos avisado. Esto no es bueno. Ni digno de ser admirado. Esto puede que incluso te haga sentir náuseas.
Pero tranquilo, tu vida puede seguir siendo una farsa. Tienes la venda debajo de la mesa.

1 comentario:

PINCHA EN ESTE TÍTULO dijo...

¿Te has parado a pensar en la subida de precios generalizada y, en concreto, en la del petróleo? ¿Relacionas ideas o prefieres no pensar demasiado? Está todo bastante claro. El petróleo mantiene la sociedad moderna. Transportes, métodos de fabricación, procesamientos diversos. Aunque traten de quitarle hierro al asunto, la cosa se está poniendo fea. Es muy posible que confíes en tu gobierno, que pienses que ya han pensado en esto y van a solucionarlo todo. Pero si no es así, si esta sociedad que se rige por la norma de expansión tecnoeconómica sin límites, sigue cumpliendo sus reglas, probablemente reviente en un futuro nada lejano. Si por un momento dejamos de mirar la tele, jugar a los videojuegos y comer mierda, tal vez nos interese preocuparnos por nuestra vida. Aquí y ahora. Inhalar. Exhalar. Todo está conectado y si nada puede transportarse, ¿qué haremos cuando todos los productos del supermercado se hayan agotado, caducado, y no puedan traerse más? ¿O cuando los precios sean tan caros que nadie pueda pagarlos? ¿Moriremos de hambre? ¿Habrá saqueos? A la mierda. Lo mejor es que sigas consumiendo bollería refinada y bebiendo refrescos adictivos, mientras pasas las horas muertas delante de la tele. Lo contrario sería pensar, y pensar lleva a preocuparse y preocuparse genera angustia.


Hazte un favor y no visites www.nadaeseterno.110mb.com


PD: Y si en cambio te interesa, mándaselo a toda la gente que conoces. Difúndelo.